Los poemas de amor, quillo,
son fáciles de escribí cuando los corazones
se emborrachan de gustito.
La tinta corre como el agüita,
mientras los muslos se enredan en poesía,
y los amantes susurran tontunas dulces,
y las hojitas de las plantas se entrelazan.
¿Eso e tó?
Pos puede que no sea tan fácil
eso de escribir poemas de amor, ¿eh?
Raúl:
(negando con la cabeza) A este le pasa algo raro en la cabeza, seguro.
José:
(masticando una ramita de perejil) Vamo, que Rea lleva razón, dentro de nosotro quedan flotando muuchos restos antiguos.