Tocar es una exploración...
es una forma de viajar a lo largo de la superficie de nuestra piel,
para descubrir la extrañeza de los demás, que también son una familia olvidada.
Más que las palabras o las miradas, el tacto, tiene posibilidades redentoras –
suaviza los tejidos destrozados y elimina la insularidad.
Aiko: ¿Puedes creer en cosas tan sensibleras como estas?
Cindy: ¿Por qué no? El mundo ya está demasiado lleno de la desconfianza.
Don: He descubierto algo interesante sobre la confianza. Podrías empezar siendo un poco sincero con alguien, y si al comunicarse contigo esta persona lo hace con una confianza profunda, verás como se produce el milagro.
Aiko: ¡No digas tonterías! ¿Cómo puede un lobo transformase en una oveja?
Don: No hay lobos ni ovejas – sólo hay seres humanos esforzándose por sobrevivir en un mundo que es más grande que su capacidad de comprender.
Aiko: Yo diría que hay algo de lobo y de oveja en la mayoría de las personas. Según las circunstancias, un rasgo u otro puede manifestarse.
Piel con piel - un arte de T Newfields
Tocar es una forma de volver a nacer –
los dedos son puertas al alma.
Aquellos que conocen esto y comparten libremente este
placer crean una armonía de tendones,
celebrando cada abrazo.