Ambiciones truncadas - un arte de T Newfields

Ambiciones truncadas

Hubo un tiempo en el que yo deseé la belleza
pero poco a poco mi viejo cuerpo envejeció.

Después anhelé la riqueza
y sólo vi pasar a lo lejos la fortuna.

Más tarde, aspiré a la sabiduría
pero pronto reconocí que la estupidez era mi destino.

Ahora ya no deseo tener ningún anhelo
y simplemente observar lo que acontece –
cada respiración.

El vacío del espacio
manifestándose una y otra vez –
la extinción entre la vida y la muerte.
Chris: El problema es que la mayoría de los hombres tienen dos "cerebros": uno en la cabeza, y el otro entre las piernas.
Miok: ¿Sólo dos? ¿No era que teníamos múltiples cerebros? A menudo oigo voces que salen del estómago, o de la garganta. Los pies también me hablan a menudo.
Cantara: Por cierto, y también existe una inteligencia fuera de nuestros cuerpos. Acaso no has hablado con los árboles, o sentido la energía del planeta entero?
Chris: Chris: (sacudiendo la cabeza) Lo siento. No soy tan delirante.