Opciones de vida:

una crónica de algunas decisiones personales

Opciones de vida - un poema y arte y diálogo de T Newfields

A la edad de un año:
¿Gatear o caminar?

A la edad de dos años:
¿Hacer popó libremente, o usar el baño?

A los siete años:
¿Ir a la escuela y estudiar lo que todo el mundo debe saber,
quedarse en casa y examinar lo que uno cree que lo ayudará a crecer?

A los dieciocho años:
¿Seguir estudiando para obtener un trabajo "mejor"
o trabajar, observando al mismo tiempo cómo palpita la vida?

A los veinte años:
¿Creer lo que afirman predicadores, gurús, rabinos, imanes,
o sospechar que todas las pretensiones de "verdad universal" son igualmente cojas?

A los treinta años:
¿Vivir solo "independientemente”
o ser con el otro, en compromiso constante?

A los cuarenta:
¿Permanecer con el mismo compañero, aun si hay un ambiente rancio,
o viajar hacia algún valle desconocido, distante?

A los cincuenta y cinco:
¿Tratar de guiar a otros para que eviten aquellos errores que cometiste,
o reconocer que nadie quiere (o necesita) guía alguna?
(Los errores son parte del aprendizaje y parte esencial de la vida de los seres humanos)

A la edad de sesenta y cinco años:
¿Fingir que "realmente importas" y que tu vida cuenta de alguna manera,
o sonreír ante el puro vacío de la existencia y la confesada insignificancia de todo?

A los setenta y siete años:
¿prefieres convertirte en cenizas dispersadas en el mar,
o bien fertilizar la tierra que te nutrió?

Linda: No me gusta el tono nihilista de este poema.
Ron: (ignorando a Linda) Creo que todas las personas tienen que fingir que fingir que su vida es en cierto modo importante, incluso si a largo plazo, puede no serlo... al menos de la manera que podamos comprender.
Lex: (utilizando un tono sarcástico) Bueno, bueno, ¿no nos estamos escuchando el uno al otro?