Piloto de la Fuerza Aérea:
Solo con apretar el gatillo domino el cielo,
patrullando nubes de sombras gélidas,
donde los objetivos, allá abajo, son meras coordenadas.
Especialista en Inteligencia:
Simplemente analizo fotos y evalúo amenazas potenciales,
reduciendo vastas extensiones de tierra a datos codificados
Luego cierro el archivo y olvido.
Subteniente de Tierra:
Cargo munición en bestias de acero y llamas,
sin pensar en quienes van a morir o ser mutilados.
Mecánico de Aeronaves:
Engraso engranajes y obligo a los motores a despertar,
para que estas aves de presa no tiemblen, no fallen, no caigan.
Obrero de Fábrica:
Aprieto los tornillos y reviso piezas—
cada tuerca apretada es un engranaje más en nuestra maquinaria marcial.
Capellán Militar:
Consuelo a las almas que lloran,
y bendigo a los muertos preguntándome:
por qué se grita tanto y se escucha tan poco.
Político:
Prometo la paz mientras cuento mis ganancias.
Financio mi propia campaña para ser reelegido
y sonrío a las cámaras en medio de un juego de alto riesgo.
Ciudadano:
Pago mis impuestos, miro hacia otro lado,
ignoro las fotografías —los escombros, los niños, el dolor—
y vuelvo a mi café, a mi confort, a mi vida cotidiana,
rezando para que la tormenta que que se avecina no toque mi cielo.
Todos:
Y así, la rueda gira una vez más—
la violencia renace de cada tarea cotidiana.
¿Por qué es tan fácil olvidar tan fácilmente...
la verdadera misión que debemos cumplir en esta historia?