y de quién va a comer.
Bajo las olas
algunos dirán que hay armonía y paz.
Pero, en realidad,
los océanos son cotos de caza sangrientos.
Son lugares de intriga constante
con creaturas jugando a las escondidas
mientras que compiten por recursos y luchan para comer.
No hay duda:
hay una jungla ahí abajo.
Aprenda a distinguir el depredador de la presa
y recuerde que toda criatura puede
perecer en un abrir y cerrar momento,
sin previo aviso ni indemnización alguna.
Raúl:
Hmm, no hay nada optimista aquí.
Maya:
En el plano material, la vida es simplemente una capa tras capa de la alimentación.
Tim:
¡Debe haber una manera para trascender eso!
Tara:
No puedes conseguir ir más allá de eso. Todos esos cánticos y reverencias y oración son básicamente un sinsentido. Lo único que podemos hacer es una heroica y valiente elección para defender nuestros valores fundamentales.
José:
En realidad soy como un bagel: mi corazón está vacío.
Raúl:
(riéndose) Oye, este poema es muy ruso: me recuerda a Dovlatov y Zamyatin.